En una
fría noche de ayer encontré un sueño enredado en tu almohada,
un sueño que
me decía que volvería a verte al despuntar el alba,
pero al despertar una
pesadilla se materializaba...
¡no estabas!
y entre lagrimas mis
sabanas se mancharon del ungüento de tus recuerdos,
en el que felices éramos,
hasta que te marchaste
de repente y en silencio,
sin dejarme más nada
que aquellos recuerdos,
Enredose un gran
trozo de mi corazón en tu bufanda,
y no te percataste que
era lo único que me quedaba,
pues ya nada
me sostenía,
tu libertad ahora sería
mi agonía,
porque ahora te veo
volar con mis alas,
alas que un día me
heredo la vida,
esa era mi libertad,
amarte sin parar,
pero quedo en mi el
recuerdo de una mentira en la que tejiste mil fantasías a tu lado,
las cuales se
deshicieron como un helado,
de esos de vainilla,
que te gustan
tanto,
entre esas risas que
iban y venían,
y que no volveré a
ver algún día,
pues ya no serás mas
mi ilusión,
porque tu borraste lo
que de ella quedo,
como se borran las
huellas en la arena,
¿porque te fuiste?
sin avisar, sin motivos
te marchaste para siempre,
como se esfuman las
nubes al empezar el verano,
mi corazón dejaste
asolado
sin pensarlo, sin
mente,
me has abandonado por
eso estoy aquí solo y desesperado,
como son arrancadas las
flores por el invierno,
así se marchito mi
corazón porque perdió a su Amor,
pero ya no se qué
pensar,
ni que sentir,
y tampoco se
si corazón me queda,
o si brillara para mi
alguna estrella,
me siento culpable de
perderte
de que te fuiste y
no volveré a verte,
y solo tengo estos
tristes versos para desahogar este lamento,
Oh, cometa de mi alma,
¿Por qué te hice
volar tan alto?
al final te has
marchado,
rompiendo el hilo que
me unía a tu lado.

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